¿Tope al sueldo? ¡Por supuesto!
Los sueldos desorbitados de los diputados crean políticos desconectados de la calle. Yo hago política porque me importa la gente de aquí. Por eso le voy a poner un tope a mi sueldo y donar dinero cada mes: a un fondo de solidaridad para quien esté pasando un apuro y a proyectos juveniles del Kiez (el barrio de toda la vida). Mis gastos los publicaré con total transparencia en mi web. Así se hace política honesta.
Nos lo merecemos.